Este asistente virtual ha sido creado para Electrosuministros Leante, empresa ficticia que utilizo en mis formaciones como caso práctico. Se dedica a la distribución de material eléctrico y servicios de instalación.
Lo importante aquí no es la tecnología: cualquiera puede montar un chatbot. La clave está en la personalización. Un asistente bien configurado responde con criterio, conoce el negocio, maneja situaciones reales y aporta valor al cliente. Uno mal configurado da respuestas vagas que no sirven para nada.
¿Te atreves a probarlo?
